Medio ambiente y ética empresarial, motores de la cosmética natural ecológica

Cosmética natural, Medio Ambiente

24 Nov, 2021

El verde ha pasado ya por encima del negro. La alternativa Green ha vencido al Black Friday en 2021 como alternativa de consumo responsable con el medio ambiente. Se apela a la ética empresarial y a la compra consciente, los motores tradicionales de la cosmética natural ecológica.

El “Black Friday” consiste en adelantar las compras navideñas al último viernes de noviembre, antes de que los comercios incrementen los precios de cara a la campaña navideña. Una tradición norteamericana exportada al resto del planeta que en Europa pronto obtuvo respuesta con el “Green Friday”, un movimiento iniciado por ecologistas y pequeñas marcas sostenibles defensoras del consumo ético y sostenible. El objetivo final del Green Friday no consiste en desincentivar las compras, sino en fomentar un consumo racional que cuide el medio ambiente y respete a las personas.

Por suerte para todos, la industria de la belleza hace años que empezó a virar hacia la sostenibilidad, siguiendo el rumbo de las marcas que, como UANA Cosmética, llevamos la sostenibilidad en el ADN. Rara es la firma que, a día de hoy, no se ha pasado a lo natural, lo que no significa que eso la convierta automáticamente en sostenible. Porque no, natural y sostenible no son sinónimos y de ahí la importancia de conocer en qué consiste toda la cadena de valor de un cosmético natural ecológico.

La cadena de valor de un cosmético natural ecológico

El impacto que tiene elegir un cosmético natural ecológico es que estás optando por un producto que, mucho más allá de usar materias primas naturales provenientes de agricultura ecológica ausente de fertilizantes y pesticidas, también es sostenible en sus formulaciones: usando los ingredientes justos para obtener los objetivos del producto, prácticamente siempre recurriendo a extractos concentrados y mediante elaboraciones en frío. En definitiva, que para ser sostenibles también hay que ser “Green” en el proceso de producción y fabricación de los cosméticos, elaborando más y mejor con menos. Menos agua y menos gasto energético, menos residuos y, en definitiva, menos huella de carbono.

Los envases, es decir, el packaging, también son fundamentales en la sostenibilidad de un cosmético natural ecológico. La Estrategia Europea de Plásticos establece que para 2030 todos los envases de plástico deberán ser reciclables, compostables o reutilizables, lo que supone que las marcas tradicionales todavía tienen una década por delante para convertirse en realmente sostenibles. Los sellos –ECOCERT, COSMOS,…– son los que, ante plazos tan largos de transformación, nos dan la seguridad del que cosmético que adquirimos es realmente natural, ecológico y sostenible por haber superado las drásticas evaluaciones de estas certificaciones en todo el ciclo de producción, desde la elección de las materias primas, hasta su envasado y distribución.

Por último y no por ello menos importante, pese a la poca relevancia que se le da, para que una firma cosmética natural ecológica sea realmente sostenible debe aportar a la sociedad toda la información y conocimientos pertinentes para facilitar estilos de vida en armonía con la naturaleza y el desarrollo sostenible. Y esto pasa por contar que para mantener la piel bonita y sana se necesitan pocos cosméticos, pero buenos, y que la dieta y los hábitos de vida saludables son el pilar más importante para que la piel se mantenga joven y bella. La comunicación al consumidor teniendo en cuenta el “ethical living” está íntimamente relacionado con la sostenibilidad. La cantidad de productos cosméticos ofertados y la publicidad abrumadora que se hace de los mismos confunde y, en muchos casos, puede perjudicar: una mala combinación de productos puede derivar en problemas muy graves para la piel. 

Medio ambiente, ética y… ¡Transparencia!

Cada día son más las personas que se dan cuenta de que el consumo indiscriminado daña al planeta: por los recursos naturales que se agotan para producir los productos; por la contaminación que supone elaborarlos y llevarlos hasta el consumidor; y en el otro lado de la balanza, por el consumo masivo e indiscriminado que nos lleva a consumir y tirar de manera constante. Según el último macroanálisis sobre cosmética natural elaborado por Stanpa, la Asociación Nacional de Perfumería y Cosmética, el medio ambiente es la razón principal por la que el 62% de los consumidores españoles de belleza natural elige comprar estos productos. Un 46% esgrime la simplicidad, entendida como la formulación con menos ingredientes con atributos más cercanos a la salud que a la belleza en sí. Y en tercer lugar, alega la transparencia, entendida como los valores éticos de las marcas. Sin embargo, solo el 36% de los encuestados afirma poder distinguir qué cosméticos realmente naturales y cuáles no.

Para 2 de cada 10 consumidores, un producto natural es aquel que indica “sin” aditivos añadidos, pero no es capaz de determinar cuáles deben ser excluidos. Y para 1 de cada 20, natural implica ser un cosmético “cruelty free”, desconociendo que todos los cosméticos comercializados en Europa ya lo son. Sabido esto, de cara a este próximo Green Friday, en UANA Cosmética te recomendamos: 

  • Si buscas cosmética natural ecológica, mira los sellos para garantizar que la marca es fiable y lee el INCI (nomenclatura internacional de ingredientes cosméticos) del producto.
  • Valora que el producto sea necesario y si el ahorro es realmente razonable. 
  • Sobre el ahorro recuerda que este último no consiste en acaparar productos cuyos precios se han reducido considerablemente, sino en gastar lo mínimo posible para satisfacer una necesidad real de limpieza, hidratación o fotoprotección. Tu piel no necesita más.
  • Identifica y relaciona la marca de los productos con valores de bienestar, belleza, salud y respeto por el medioambiente.
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