Certificación ECOCERT, garantía de sostenibilidad de la cosmética natural ecológica

Cosmética natural

28 Jul, 2021

La cosmética natural ecológica está de moda, pero no es oro todo lo que reluce. Ni por ingredientes, ni por métodos de producción de estos mismos. El certificado ECOCERT es la garantía de que un cosmético cumple todos los requisitos de sostenibilidad, desde la producción de sus materias primas hasta el producto acabado, cuando llega a tus manos.

Existe un consenso general de que la cosmética natural es toda aquella que utiliza materias primas de origen natural. Pero esta definición es demasiado facilona, por no decir tramposa, porque en cosmética siempre se han utilizado extractos procedentes de la Naturaleza. En la mayoría de las ocasiones, una vez ultraprocesadas estas materias primas naturales, dan lugar a un producto acabado que, de natural, solo le queda la palabra impresa en la etiqueta. Y todo ello si nos referimos únicamente al proceso de producción, obviando el impacto ambiental que muchas veces supone obtener esos ingredientes naturales. Ya os dijimos una vez en este mismo blog que si para obtener 1 kilo de licopeno para producir un aceite facial antioxidante se necesitan 20.000 kilos de tomates, mejor es comerse los tomates.

La clave, por tanto, de la cosmética natural es que se elabore a partir de extractos 100% naturales, sin aditivos ni transformaciones químicas. Y además, usando únicamente materias primas que se han producido conforme a criterios sostenibles de agricultura ecológica. Entonces sí podríamos hablar de cosmética natural y ecológica. Y enfatizamos lo de “hablar”, porque para asegurarlo, la única forma de garantizar que no hay trampa, es que el producto cosmético cuente con un sello de acreditación como el COSMOS NATURAL de ECOCERT que tenemos en UANA Cosmética, que acredita que todos nuestros tratamientos están evaluados y certificados como naturales y ecológicos, buenos para nuestra piel y sostenibles con el planeta. 

¿Qué es ECOCERT y qué es COSMOS?

ECOCERT es una organización, fundada en Francia en 1991 con el objetivo de promover prácticas agrícolas sostenibles. Su misión original, por tanto, era la promoción de la agricultura ecológica de cara a la preservación de la biodiversidad, la mitigación del cambio climático, el respeto por el medio ambiente y la distribución equitativa de los recursos. Buscando promover estos modelos sostenibles, ECOCERT optó por el camino de la certificación, la consultoría y la capacitación, más allá, de en la agricultura, en todos los sectores vinculados a esta última: agroalimentario, productos para el hogar, textiles y cosméticos.

Presente en prácticamente en todo el mundo, ECOCERT es la responsable del 80% de todas las certificaciones ecológicas mundiales, redireccionando el sector agrícola hacia prácticas más responsables con el medio ambiente, en consonancia con las demandas de consumidores más responsables. A nivel cosmético, y desde sus inicios, ECOCERT ha certificado que los productos con su sello tiene un umbral mínimo del 95% de ingredientes naturales procedentes de agricultura ecológica, están exentos de conservantes, perfumes y colorantes sintéticos, son “cruelty free” –es decir, que no se testan en animales– y sus embalajes son reciclables o biodegradables.

Quizás ahora no nos llamen tanto la atención estos requisitos, pero hace 30 años eran muchísimo más que estrictos, de modo que pronto surgieron otros certificadores con estándares más flexibles: BDIH en Alemania, ICEA en Italia, USDA en Estados Unidos o BioVidaSana en España, por citar algunos ejemplos. En 2002, durante una feria internacional de productos orgánicos celebrada en Alemania, cinco de estos certificadores acordaron desarrollar una única norma que fusionase todos los estándares individuales para cosméticos naturales ecológicos a nivel mundial. Y así, tras cinco años de negociaciones se presentó el estándar COSMOS, vigente desde enero de 2010 y obligatorio desde 2017.

COSMOS tomó de referencia el estricto enfoque de evaluación y certificación de ECOCERT, que más allá de la promoción de la agricultura ecológica, enfatiza en la sostenibilidad de todos los procesos, también de producción, formulación, embalaje, distribución y gestión de residuos, garantizando que el cosmético que llega a nuestra manos es bueno para nuestra salud y para la del planeta.

Si lleva la etiqueta COSMOS de ECOCERT, es cosmética natural u orgánica

La etiqueta COSMOS según el estándar internacional de ECOCERT, es por tanto, la verdadera garantía de que un cosmético es natural u orgánico. Si el producto de belleza va etiquetado como COSMOS NATURAL, significa que todos los ingredientes son de origen natural, a excepción de una lista muy restrictiva de ingredientes autorizados en una pequeñísima cantidad –de hecho, de media todos los cosméticos certificados por ECOCERT contienen un 99% de ingredientes de origen natural–. Si el producto, lleva la etiqueta COSMOS ORGANIC, implica que el 95% de los ingredientes naturales que contiene son orgánicos y de ellos, al menos el 20% proceden de agricultura ecológica (10% en el caso de los productos que deben enjuagarse).

La diferencia básica entre una etiqueta y otra radica en el agua, a la que no se considera orgánico por no proceder de la agricultura. Como el agua es la base de muchas formulaciones cosméticas, esto implica un % importante de pérdida en la proporción de ingredientes ecológicos del producto final. Finalmente señalar que, como todas las certificaciones son evolutivas, las cosméticas también. La certificación ECOCERT se ha revisado hasta en 3 ocasiones para actualizarla en función de innovaciones y avances científicos. La versión versión 4 COSMOS para obtener la certificación ECOCERT está prevista para 2022/2023. 

Ahora ya sabes que, sin el sello de certificación, ese cosmético que te venden, no es tan natural como te dicen.

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